En verano, estaba con una amiga en El Hoyo y nos fuimos a caminar, caminamos, caminamos... y sin darnos cuanta nos fuimos muy lejos. A la vuelta, ya por mitad del camino estabamos muertas, y aparecio una abeja de un tamaño excesivamente grande, Corrimos muchisimo hasta que en el final totalmente entregadas a la abeja que nos seguia persiguiendo, llegamos y nos encerramos por dos horas por miedo.
En el viaje de tercero, por tardar y perder al grupo, tomamos el camino equivocado y no sabiamos como ir al colectivo junto a 6 compañeros, caminamos hasta que encontramos un cartel que decia muelle y sanitarios, decidimos agarrar ese camino y probar nuestra suerte, llegamos al colectivo pero todavia no sabemos como, todavia nos seguimos riendo.
Espero que se rian como yo lo hice,
Azul.


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